Pertinencia

El RD 1301/2006, 2006, de 10 de noviembre, por el que se establecen las normas de calidad y seguridad para la donación, la obtención, la evaluación, el procesamiento, la preservación, el almacenamiento y la distribución de células y tejidos humanos y se aprueban las normas de coordinación y funcionamiento para su uso en humanos, establece la necesidad de la formación del personal que realiza la extracción en el establecimiento sanitario. Así, el anexo I.1.a exige a los centros sanitarios que realicen extracción de SCU “disponer de una unidad médico quirúrgica especializada en la práctica de la extracción del tejido o grupo celular que se pretenda obtener”. En el anexo I.1.e y ss. se exige “disponer de la infraestructura y personal adecuados para la correcta evaluación del donante y garantizar la realización de los estudios pertinentes…” Por ello resulta de vital importancia que el personal involucrado en la recogida de la SCU esté convenientemente formado para tal cometido.
Este requisito es tan importante que los bancos de SCU vienen obligados s facilitar esta formación al personal de los establecimientos sanitarios. El Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical[1] establece entre los criterios para incluir una unidad obstétrica al programa de cordón, el siguiente: “El personal de la unidad obstétrica estará específicamente formado y esta formación quedará registrada”. La formación que se recomienda, incluye los siguientes aspectos:
ü  Preparto: Promoción de la donación, información a la donante, criterios de inclusión y exclusión, firma del consentimiento. Esta actividad puede desarrollarse tanto en las áreas de primaria como en las unidades obstétricas.
ü  Parto: obtención de la sangre de cordón, sangre materna y documentos
ü  Postparto: Almacenaje provisional hasta el envío al Banco de Cordón para su procesamiento
Además, el citado Plan Nacional establece como obligación del banco de tejidos, un seguimiento de las unidades obstétricas con las que se haya conveniado: “Una vez establecida la formación inicial, el banco organizará jornadas de formación continuada periódica. Es recomendable, como mínimo, una sesión al año.”
El personal sanitario que está involucrado en la recogida de la sangre del cordón umbilical tiene oportunidad de recibir esta formación si existe un convenio con un banco público de cordón, y este realiza alguna sesión. Normalmente suele tratarse de charlas puntuales sobre aspectos técnicos de la recogida, así como una explicación de los protocolos que se deben seguir.
En el caso de las empresas privadas que operan en el ámbito de la sangre del cordón umbilical en nuestro país, la práctica totalidad son meros operadores logísticos, que trasladan la sangre fresca del cordón a procesar en un laboratorio extranjero con el que tienen un acuerdo. Sus relaciones con maternidades privadas suelen ser estrictamente económicas, por lo que no sienten la necesidad de organizar ninguna actividad de este tipo.
Por lo demás, en nuestro país no existe, hoy en día ningún curso de estas características, que conjugue la formación teórica con la práctica de la recogida, procesamiento y conservación de la sangre de cordón. Ello, a pesar de ser un requisito considerado muy importante.